André de Montreuil era un
Devrig con muchos años de antigüedad, pero a pesar de ser poseedor de un
cerebro que en ciertas circunstancias podría considerarse privilegiado, había
sido transformado por una criatura cuyo rostro angelical era desmentido por la
crueldad de sus actos y la negrura de su alma.
André procedía de Normandía,
su abuelo había formado parte del ejército normando que acompañó a Guillermo II
de Normandía en su invasión a Inglaterra, conocido posteriormente como Guillermo
el Conquistador o Guillermo I de Inglaterra. Sin embargo, después de la
sangrienta Batalla de Hastings en la que los sajones perdieron su dominio sobre
el territorio inglés, su abuelo no volvió a Normandía después de la coronación
de Guillermo, sino que se quedó en Inglaterra. El rey le concedió su primer
título, el de Marqués de Clermont, y posteriormente el de Conde de Bravante.
Pero mientras su abuelo había sido un gran militar y guerrero, su padre fue
todo lo contrario, porque huyó de los conflictos toda su vida y si llegó a
ostentar los títulos fue porque todos sus hermanos mayores habían muerto en
batalla.
A la edad de veinticuatro años
André había viajado a Inglterra y aunque para la fecha tenía una esposa y
cuatro hijos, no regresó cuando lo tenía previsto, porque para su desgracia
conoció a Victoria.
Victoria estaba casada con
Ludovico de Stamford Bridge, pero éste murió víctima de la situación de
inseguridad y agitación que se había prolongado durante el reinado de Esteban
I, de modo que la joven viuda se fijó en el joven oficial normando y enfiló su
artillería hacia él, lo que cambiaría la vida de André para siempre.
Una vez transformado, André
estuvo bajo la tutela de Dalmiro Meersburgh, cercano colaborador de Swaney y al
cabo de diez años fue cuando conoció al líder del Clan. Se le informó lo que se
esperaba de él y regresó a Normandía.
Obviamente después de diez
años de ausencia su familia lo creía muerto. Se encontró conque su padre había
fallecido y su hermano Michel ostentaba ahora los títulos. Su esposa creyéndolo
muerto, había contraído muevas nupcias, el mayor de sus hijos estaba a punto de
contraer matrimonio y la mayor de las hembras lo había hecho recientemente,
mientras que los dos menores habían fallecido víctimas de alguna de las
enfermedades comunes de la época. Ante este panorama, André enfureció
injustificadamente y acabó con toda su familia, constituyéndose en el nuevo
Marques de Clermont y Conde Bravante.
A partir de entonces había
influido con relativo éxito en los asuntos políticos de Francia, aunque éstos
se vieron siempre muy disminuidos y en algunos casos frustrados por causa del
maldito príncipe de hielo,
calificativo con el que era designado Lucien Yaroslávich por todos aquellos que
lo odiaban como era el caso de André, y aunque inicialmente lo hacían en voz
baja, el término acabó popularizándose hasta dentro de los miembros del Clan
Yaroslávich y al susodicho parecía traerlo sin cuidado siempre y cuando a nadie
se le ocurriese llamarlo de ese modo en su presencia.
No obstante, ahora André
contaba con una carta que esperaba poder utilizar para fastidiarlo, pero a raíz
del desagradable encuentro con Dòmine y Emerick, comprendió la necesidad de
preparar mejor al necio de Pierre o tendría muchos problemas, ya había estado
detenido en Zatvor por esa transformación, ya que evidentemente el maldito
príncipe había informado de ello y antes de darse cuenta había sido rastreado y
hecho preso por Istval y sus hombres.
Si bien Pierre era una
importante pieza de su juego, aquel muchachito no solo había heredado la
proverbial inestabilidad psicológica de los Bouissom, algo que se había
acentuado con su transformación y por lo
que ya Swaney le había advertido que no quería tener problemas, sino que además
era imprudente y arrogante en demasía. De modo que André tendría que ocuparse
de eso y para empezar lo mejor era sacarlo de Francia. Lo que no sabía André en
ese momento, era lo mucho que iba a mejorar su suerte en breve.
Al día siguiente de la
conversación con Iziaslav, Dylan como de costumbre se levantó muy temprano y se
dirigía a las habitaciones de Lucien cuando Janos lo detuvo.
-
Kasny din Rybik
-
Buenos días -- respondió él al saludo matutino
-
Yo en tu lugar no perdería el tiempo, sin duda sigue dormido -- y
Dylan compuso gesto de fastidio
-
No sé cómo puede dormir tanto
-
Él siempre ha sido así pero en este caso creo que se justifica, porque dudo
que haya dormido mucho en los últimos días
Dylan experimentó cierto
culpable malestar al saberse responsable de su preocupación pero nada dijo y
cambió de rumbo.
-
No irás a salir con este tiempo ¿no?
-- volvió a detenerlo Janos al
ver que se encaminaba a las puertas -- Ven, vamos a desayunar
No viendo más opción, Dylan
cambió nuevamente de dirección y fue con Janos al comedor. Igual que siempre su
apetito quedó saciado en breve y comenzó una de sus largas y siempre
entretenidas o instructivas charlas con Janos y en un momento determinado
peguntó algo que lo intrigaba.
-
Janos, he conocido a Avitzedek Savaresce y Swaney Lothian, y aunque ninguno
de los dos me agrada y sé que ambos nos odian, por alguna razón pienso que
Lothian es más peligroso que Savaresce ¿Será porque Lothian está decidido a
fastidiarme?
-
Ambos son peligrosos Rybik -- Dylan pensó con algo de retraso que
posiblemente había cometido un error al preguntarle a Janos, porque si había
alguien entre los Yaroslávich con menos razones para encontrar algo bueno en un
Savaresce, ese alguien era Janos -- Te equivocas
-- dijo él -- es
cierto que por mucho que viva nunca podré perdonar lo que ellos hicieron, pero
eso no me convierte en ciego. Sin embargo, te repito que ambos son peligrosos,
la diferencia entre Savaresce y Lothian es que el primero entendió que su lucha
contra Iziaslav era inútil y de algún modo supongo que ha llegado a comprender
que nunca podrá gobernar a todas las criaturas que habitan la tierra, de manera
que ahora se dedica a fastidiarnos podría decirse que por costumbre. Aunque no
podemos decir lo mismo de su hijo, porque mientras Gianfranco disfruta de los
beneficios de su posición, Giorgio es un loco peligroso al que hay que mantener
vigilado porque es capaz de cualquier cosa. Swaney Lothian es más o menos el
mismo caso de Giorgio, y si bien Savaresce se dio por vencido en cuanto a su
manía por hacerse con el poder sobre todo el mundo conocido, Swaney no. Y más allá de eso, siente un odio inveterado
por Iziaslav y por Lucien por motivos más personales.
Cuando Dylan escuchó eso se
imaginó una situación similar a la de Anitchka y lógicamente se preguntó si
Iziaslav había matado a un Lothian especialmente importante para Swaney, porque
no podía imaginarse a Luciano haciendo algo así.
-
¿Acaso Iziaslav…?
-
No -- lo interrumpió Janos -- Lo
que sucede es que Swaney se enamoró de Gianna
-
¿Cómo? -- preguntó Dylan y su voz no podía reflejar un
asombro mayor
Los pensamientos de Dylan
comenzaron a correr enloquecidos, porque aunque sus conocimientos de la época
eran más bien escasos, no veía cómo demonios Swaney podía haberse enamorado de
la esposa de un hombre al que con toda seguridad no frecuentaba en salones de
fiesta, aparte de que a la misma velocidad se dijo que para entonces ni
siquiera había salones de fiesta, eran tribus que vivían más bien aisladas y
simplemente guerreaban por el control de mayor cantidad de tierras. Y por otra
parte no veía cómo encajaba Luciano o por qué se había ganado el odio de
Swaney. Aquello era una locura y no tenía sentido.
-
Cálmate Rybik -- escuchó que le decía Janos
-
¿Janos pero cómo…?
-
Es cierto que el contacto entre nosotros distaba mucho de lo que es ahora,
pero siempre hemos respetado los códigos de guerra y cuando se hacían
prisioneros existía la posibilidad de intercambiar sus vidas por territorios
cuya extensión iba de acuerdo a la importancia de los prisioneros que se
querían recuperar, pero debía ser el jefe de la tribu o clan en compañía de un
grupo de los jefes de su ejército, quien se trasladaba hasta el territorio de
su adversario a pactar las condiciones, y por supuesto tenía garantizada su
vida y la de sus hombres durante ese encuentro. En una oportunidad como esa y
muy poco antes de que fuese lanzada sobre nosotros la maldición, Swaney vino
hasta nuestras tierras en compañía de su padre a tratar sobre el rescate de los
prisioneros entre los que se encontraba su hermano, fue entonces cuando vio a Gianna y perdió la
cabeza por ella. Después de pactar el rescate se retiraron pero alrededor de un
año después en la batalla de Devrig que fue especialmente sangrienta, porque no
solo hubo pérdidas humanas sino que prácticamente destruimos el lugar quemando
extensas zonas de bosques y envenenando las aguas de un lago para dejarlos sin
suministro de agua, murieron el padre y
el hermano de Swaney quedando él como jefe de su clan, y fue cuando nos fue
impuesta la maldición. Supongo que no te costará mucho esfuerzo hacerte una
idea de lo que fueron los primeros tiempos que siguieron a nuestra
transformación, ahora no somos ni la sombra de lo que fuimos entonces, porque
si ya éramos guerreros salvajes, a raíz de la maldición nos volvimos
incontrolables, nuestros instintos más básicos y más crueles salieron a flote y
casi nos diezmamos entre nosotros mismos
-- hizo una pausa y luego
continuó -- Los enfrentamientos de antes no eran como los
de ahora, donde las familias están seguras lejos de los mismos, en ese entonces
todos nos trasladábamos de un lugar a otro en conjunto y aunque las mujeres y
los niños no participaban en la batalla, estaban relativamente cerca de la
misma. En una de ellas Swaney tuvo la mala idea de intentar secuestrar a Gianna
pero no contó con que Lucien siendo el menor, era el encargado de proteger el
campamento. Ese día Swaney estuvo a punto de morir y si no sucedió fue porque
Gianna impidió que Lucien lo matara. De modo que escapó por muy poco y aunque
debía estar agradecido de conservar la vida, el acto de misericordia de Gianna
le significó el odio visceral de Swaney hacia Lucien y por supuesto no tuvo en
cuenta que le había perdonado la vida, sino que lo vio como quien le había
impedido llevar a cabo sus planes y juró que algún día lo mataría por ello. Cuando
Iziaslav mató a Gianna, se colocó al mismo nivel de Lucien en la escala de los
odios de Swaney y a partir de entonces hizo todo lo imaginable para matarlos
descuidando sus intereses económicos y políticos durante mucho tiempo, lo que
lo llevó a perder casi todas sus posesiones y al mismo tiempo, cuando Seren le
proporcionó a Iziaslav el medio para matar Devrigs, los Yaroslávich casi
acabaron con todo su clan mientras él seguía empeñado en cazar a Iziaslav y a
Lucien. Sin embargo, aunque eso había estado haciéndolo de un modo abierto, pasado el tiempo, mucho después que Seren
había muerto y que Iziaslav había modificado su conducta adaptándose a las
nuevas formas de vida, a la evolución de la humanidad y a las políticas
reinantes, le fue otorgado el mando supremo sobre nuestra raza, de modo que
Swaney se vio obligado a limitar sus intentos de asesinarlos. No obstante, si
bien no podía hacerlo en forma abierta porque eso le habría significado su
propia muerte bajo el cargo de lesa
majestad, no por eso ha dejado de dañarlos en todas las formas posibles,
porque su odio no ha disminuido ni un ápice en todos estos siglos --
hizo una pausa y lo miró con lo que Dylan identificó como conmiseración
y luego agregó -- Lo lamento Rybik, tú no le has hecho nada a
Swaney y en realidad no es a ti por ser tú a quien quiere hacer daño, sino que
sabe que a través de ti podría vengarse de Lucien porque eres su Djali.
Aquella no era la clase de
historia que podía hacer más feliz a nadie, y aunque no hiciese más lógica la
situación, en cierta forma explicaba algunas cosas como esa encarnizada persecución
de Swaney. Y al final Dylan pensó que si bien no era exactamente el mismo caso
de Janos, porque aunque él odiaba a los Savaresce no los perseguía, siempre sí
había una similitud en el motivo, el amor por una mujer. Esto lo llevó a pensar
en su propia situación y concluyó que en cierta forma Iziaslav tenía razón, si
bien no era su culpa, el amor los arrastraba a cometer locuras y en algunos
casos actos de extrema barbarie. Del mismo modo que entendió las razones para
que Luciano desconfiase de aquel sentimiento y descartase por sistema la
posibilidad de amar a nadie. Como si lo hubiese convocado, en aquel momento
apareció en el comedor.
-
Buon giorno -- saludó
-
¿Buenos días? Hombre casi es medio día
-
En ese caso, Buon mezzogiorno --
dijo él de forma indiferente
Dylan lo dejó comer en paz,
pero una vez que había finalizado y él se disponía a hablar Lucien lo hizo
primero.
-
¿Dónde está Giulio?
-
No lo hemos visto
-
¿Extrañándome dhyrthàir? -- escucharon la voz de Iyul --
¿Debo pensar que se te está ablandando tu helado corazón? --
bromeó el mayor haciendo alusión al odioso apelativo con el que era designado
su hermano por los otros Devrigs
Luciano lo miró con cara de
pocos amigos y abrió la boca para protestar pero Dylan intervino antes de que
se iniciase el pleito entre ellos.
-
Había dos cosas que quería decirles
-- y los tres lo miraron -- La
primera que lamento mucho mi comportamiento al dudar de ustedes pensando que me
habían engañado
-
A decir verdad todos fuimos víctimas de la ignorancia, puesto que no
sabíamos nada de esto -- le dijo Iyul
-
Tal vez, pero yo debí preguntar en lugar de juzgar y de reaccionar de forma
tan violenta
-
Rybik, sé que no te consideras un ser humano pero una parte de ti y de
todos nosotros lo es, por lo tanto reaccionaste como cualquiera al sentirte
engañado. Nos ha tomado una enorme cantidad de tiempo aprender a controlar
nuestras emociones y aun así cuando nuestros sentimientos entran en conflicto,
o cuando nos alteramos severamente por cualquier motivo, estallamos de la misma
forma y de acuerdo a la personalidad de cada uno, y con la posible excepción de los Levajaners,
es prácticamente imposible evitarlo. De modo que no te juzgues tan
duramente -- le dijo Janos
-
Es cierto, si no hubiese sido por Istvan nuestro padre le habría arrancado
la cabeza a Yvaylo, pero nada evitó que casi lo matara a golpes. En mi caso quienes
lo evitaron fueron Janos y Misha y en el de nuestro kicyk sizvitel --
dijo mirando a Lucien -- después de destrozar su Villa, Istval fue
quien pudo detenerlo, así que no tienes por qué sentirte tan mal, al menos tú
no intentaste matar a nadie
Pero mientras Iyul decía todo
eso, Lucien estaba mirando con atención a Dylan y no estaba muy seguro de qué
significaba lo que estaba percibiendo.
-
¿Qué piensas hacer? -- le preguntó
-
Ese era el otro asunto del que quería hablar, pienso volver a Inglaterra
-
¿A qué exactamente? -- preguntó de nuevo Lucien
-
¡Vamos Lucien! -- exclamó Iyul
-- Esa es una pregunta absurda,
va por la chica naturalmente, ahora no hay nada que le impida…
-
No, no es eso ¿verdad? -- lo interrumpió él pero sin dejar de mirar a Dylan
-
Siguen estando en peligro -- dijo Dylan aunque eso no contestaba con
exactiud la pregunta de Lucien y confundió a Iyul
-
No tienen por qué, una vez que la saques de allí no habrá impedimento para
que dejes una guardia que se haga cargo y…
-
No voy a sacarla de ninguna parte Iyul
-- lo interrumpió Dylan
-
¿Qué?
-
Que no voy sacarla de ninguna parte
-- repitió
-
¿Por qué? Como dije ya no hay nada…
-
No es un juguete Iyul, tiene una vida, tiene hijos y tiene principios, y yo
también los tengo. Sin embargo, sabemos que Lothian no va dejarlos tranquilos,
de modo que pienso asegurarme de que no pueda acercárseles
-
Pero…
-
No pretendo que lo comprendas pero nada me hará cambiar de parecer. Sí, la
amo y eso es un hecho innegable, pero porque la amo no puedo destruirle la
vida.
Los tres guardaron silencio
absortos en sus propios pensamientos. Iyul pensaba que era una soberana
majadería, porque estaba seguro que la mujer en cuestión no iba a negarse, y en
caso de que encontrase alguna resistencia debido a los mencionados principios,
Dylan era perfectamente capaz de silenciarlos. Janos por su parte sentía
admiración ante aquella férrea voluntad e indiscutible amor, mientras que
Lucien de algún modo sabía que aquello iba a ocurrir, conocía lo suficiente a
Dylan como para saber que su consciencia hablaría mucho más alto que sus
emociones y eso lo condenaría a un sufrimiento que no merecía, lo que solo
reforzó su determinación a huir de aquel molesto sentimiento que en su opinión
y a la luz de los hechos, solo traía desgracias.
-
No voy a opinar ni a discutir tu decisión, solo espero que sepas lo que
haces --
le dijo
-
Gracias. Ahora voy a despedirme de Iziaslav y parto de inmediato
Como nadie dijo nada más,
Dylan se levantó y abandonó el comedor, pero apenas se marchó Iyul lanzó una
copa contra la pared.
-
Iyul…
-
¿Sker? -- dijo de malos modos y mirando a Janos como si hubiese dicho una
barbaridad -- ¿Alguien puede explicarme
por qué demonios se hace esto?
-
Ya lo dijo él mismo -- dijo Lucien
-- Tiene principios
-
¡Eso es absurdo! ¡Puede tener lo que quiera!
-
Es posible, pero él nunca traicionará aquello en lo que cree --
dicho esto Lucien también abandonó el comedor
-
Es posible que no lo entiendas Iyul, porque fuiste criado para tener lo que
se te antojase. Mujer que has querido, mujer que has tenido sin importar
posición, condición o estado civil pero en…
-
¡Y un demonio! Él es igual porque hasta donde sé no se había privado nunca
de nada, y yo también tengo principios -- dijo
furioso
-
No es mi intención negar eso, pero no me dejaste terminar. Iba a decir que
eso ha sido así porque no has amado a
nadie.
-
No seas absurdo Janos, me he enamorado muchas veces
-
Oh sí, de eso no tengo ninguna duda porque tú vives enamorado, pero no has amado a nadie, lo cual es afortunado
porque ustedes le temen tanto a ese sentimiento que lo más probable es que se
hubiesen hecho la vida miserable intentando negarlo.
-
Suponiendo que fuese como dices, y conste que pienso que es una necedad, no
veo razón para negarse ahora que puede tenerla.
-
Pongámoslo así --
dijo Janos -- ¿Qué harías si te enamorases de la esposa de
tu hermano?
-
¿Por qué iba a hacer algo tan absurdo?
-
Solo es una situación hipotética
-- insistió --
¿Qué harías?
-
De acuerdo, es algo que no puedo imaginar pero si fuese el caso, supongo
que me haría a un lado, pero no es su
caso
-
¿No lo es? A estas alturas ya deberías tener claro que si algo es el Rybik,
es leal y Kendall Arlingthon puede sentirse afortunado por ello, porque a pesar
de lo ocurrido y que es algo que va a atormentarlo el resto de su vida, él no
se planteará nunca arrebatarle a su esposa.
-
Lo cual es una estupidez, porque Arlingthon no tiene inconvenientes en
compartir su cama con otras muchas
-- dijo Iyul
-
Lamento escuchar eso, porque aunque no es nada fuera de lo común, es algo
por lo que muchos pueden sufrir.
Y no sabía Janos en aquel
momento que por muchos y muy diversos motivos, lo acertada que resultaría su
observación.

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